Mes de la Motricidad Orofacial 2026
Terapia Miofuncional Orofacial: mucho más que ejercicios
Cada febrero nos convoca una fecha significativa para la comunidad fonoaudiológica: el Mes de la Motricidad Orofacial. No se trata únicamente de una instancia conmemorativa, sino de un espacio para reafirmar el posicionamiento profesional de un área que continúa consolidándose en el ámbito clínico, académico y científico.
La Motricidad Orofacial ocupa un lugar central en el abordaje de las funciones del sistema estomatognático y su impacto transversal a lo largo del ciclo vital. Respiración, masticación, deglución y habla no son procesos aislados: constituyen funciones integradas cuya evaluación e intervención requieren formación específica, análisis funcional riguroso y planificación terapéutica fundamentada.
En este marco, el lema 2026 —“Terapia Miofuncional Orofacial: mucho más que ejercicios”— invita a reforzar un mensaje necesario dentro y fuera del ámbito profesional. La intervención miofuncional no se reduce a la repetición de maniobras o a protocolos estandarizados sin criterio clínico. Implica diagnóstico funcional preciso, objetivos terapéuticos definidos, seguimiento sistemático y articulación interdisciplinaria cuando el caso lo requiere.
Reconocer el Mes de la Motricidad Orofacial es también reconocer:
-
La importancia de la evaluación clínica específica.
-
La necesidad de intervenciones basadas en evidencia.
-
El valor del trabajo articulado con otras disciplinas.
-
La responsabilidad ética en la indicación y el seguimiento terapéutico.
-
La actualización permanente como condición del ejercicio profesional.
El crecimiento del campo en los últimos años exige, además, sostener una comunicación clara respecto del alcance real de la Terapia Miofuncional Orofacial, diferenciando prácticas fundamentadas de intervenciones sin respaldo científico suficiente. En este sentido, el rol del profesional formado es clave para garantizar calidad asistencial y rigor metodológico.
El rol profesional en 2026
El contexto actual plantea nuevos desafíos: mayor visibilidad del área, expansión de la demanda clínica y circulación de información —no siempre precisa— en entornos digitales. Frente a ello, el compromiso profesional adquiere una dimensión estratégica.
Este mes es una oportunidad para:
-
Fortalecer la identidad disciplinar.
-
Reafirmar la práctica basada en evidencia.
-
Promover la formación continua.
-
Sostener criterios clínicos sólidos en la indicación terapéutica.
Desde AFALP, el Mes de la Motricidad Orofacial 2026 convoca a la comunidad profesional a visibilizar el trabajo que se realiza cotidianamente en consultorios, hospitales, instituciones educativas y espacios académicos. No como una acción simbólica, sino como un acto de posicionamiento responsable.
Porque cada intervención miofuncional responde a un análisis clínico.
Porque cada decisión terapéutica implica criterio profesional.
Porque la Motricidad Orofacial es una especialidad con fundamentos, trayectoria y proyección.
Reconocer el mes es reconocer la práctica. Y reconocer la práctica es fortalecer la profesión.